Aprendizaje Basado en Proyectos: una metodología que abarca varias dimensiones

Al mismo tiempo que se aprenden contenidos curriculares de distintas asignaturas, con ABP se ejercitan muchas de las competencias que requiere la educación del siglo XXI. Aquí les contamos cómo se logra ese círculo virtuoso.

“Dígame y olvido; muéstreme y recuerdo; involúcreme y comprendo”.

Este proverbio chino inspira la metodología Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP). Se trata de introducir a los alumnos en una aventura grupal en la cual no sólo fijan conocimientos del curriculum escolar sino que aprenden de trabajo colaborativo, investigan contenidos a través de tecnologías de la información y comunican lo aprendido a la comunidad escolar a través de un evento creativo.

Esta metodología surgió en el Colegio La Girouette hace 20 años. Cecilia Sotomayor, profesora de Ciencias Sociales y actual coordinadora de ABP de ese colegio, relata que el proyecto partió como un modo de solucionar la falencia que tenían los alumnos de expresar oralmente en forma adecuada los conceptos complejos o las reflexiones profundas que sí eran capaces de hacer por escrito: “A partir de esa necesidad surgió la idea de un trabajo conjunto, que involucrara a distintos profesores de diferentes ramos, y cuyo resultado fuera expuesto después a otros profesores y a otros cursos”.

Hoy, la metodología ABP se aplica en el colegio La Girouette desde 6° básico a 2° Medio. Cada curso se embarca en un proyecto interdisciplinario que busca responder una pregunta a través de un producto final.

*Ejemplo 1:

¿Cómo aprender más de Chile es la pregunta que se aplica en 6° básico y se responde a través de un Festival de Cuentacuentos, que involucra investigación en historia, geografía, y leyendas y folclor chilenos. Aquí, entran contenidos del curriculum de lenguaje, historia, artes plásticas y música. Los profesores de esos ramos se coordinan para sacar adelante el proyecto junto a los alumnos, quienes “aprenden haciendo”.

*Ejemplo 2:

¿Cómo educar en el cuidado del medio ambiente? es la pregunta dirigida a 7° básico y se responde con una Feria Interactiva Ecológica, que implica contenidos curriculares de lenguaje, ciencias, artes plásticas y tecnología.


*Ejemplo 3:

¿Cómo expresar relaciones analógicas entre la vida y la comprensión de fenómenos astrofísicos? es la pregunta que inspira el proyecto de 2° Medio, que se plasma en una obra de teatro, con escenografía y musicalización. Aquí tenemos conocimientos de física, lenguaje, artes plásticas y música.

“Después de una actividad como esta, los alumnos reportan que es mucho más interesante aprender física de esta forma, integrándola con contenidos de lenguaje y de arte, que de la forma tradicional”,

cuenta Cecilia Sotomayor.

Esta metodología apunta a motivar a los alumnos, “que hoy en día no son como los alumnos que teníamos hace 15 años atrás”, señala Cecilia. “Los escolares de hoy están mucho más empoderados y no necesariamente se van a motivar con una clase expositiva por muy correctos que sea sus contenidos. Una clase que pasaba por buena hace 15 años, si hoy no está conectada con los desafíos del mundo actual y con la propia vida de los jóvenes, ellos no la van a aceptar de buenas a primeras”.


Frente a esto, Aprendizaje Basado en Proyectos surge como una metodología que atrae y apasiona a los estudiantes, y que permite pasar contenidos de distintos ramos a la vez. Y al mismo tiempo, permite desarrollar varias de las competencias del siglo XXI. Entre ellas, las siguientes:

*Pensamiento crítico:

Al investigar los distintos temas y desde diversos puntos de vista, los alumnos logran reflexiones profundas en torno a estos. El desarrollo del proyecto los lleva a dilemas complejos que deben ser capaces de resolver. ABP también contempla la autoevaluación de los alumnos y la evaluación entre pares, ocasión en que también se desarrolla el pensamiento crítico.

*Uso de las TICs:

Sin el uso de las tecnologías de la información, este trabajo no sería posible. Los alumnos deben investigar mucho, en sus casas, fuera del trabajo en clases, para lo cual internet es fundamental. Y, además, deben coordinarse con sus compañeros y con los profesores. Para eso, es indispensable la comunicación a través de e-mail y whatsapp.

*Metacognición:

ABP incluye momentos de reflexión de lo aprendido y de lo realizado durante todo el proceso. Para eso están las horas de Orientación, con el profesor jefe, en la cuales éste les va preguntando a los alumnos sobre lo que están haciendo con el fin de que ellos mismos se den cuenta de los logros y de los retrocesos y de las causas de estos. Además de la autoevaluación y la evaluación entre pares, una vez que se realiza el proyecto final, toda la comunidad escolar (desde los cursos más pequeños) evalúa su resultado.

*Creatividad:

Para sacar adelante los desafíos que plantean los proyectos, es fundamental echar mano de la capacidad de innovar e inventar.

*Habilidades sociales:

Al trabajar en equipo, los alumnos se ven obligados desarrollar la comunicación interpersonal, la capacidad de negociar, la resolución de conflictos, la colaboración y la empatía.

*Conocimiento de sí mismo:

Al verse enfrentados a desafíos nuevos, muchos de los alumnos empiezan a destacar por características personales que hasta ahora no habían tenido la oportunidad de mostrar: capacidad de gestión, creatividad artística, etc. “Entonces empieza a brillar gente distinta a los que ya eran reconocidos como buenos alumnos”, cuenta Cecilia Sotomayor. Los logros que provoca el proyecto llevan a una autovaloración importante en los escolares y a que reconozcan en ellos aptitudes y habilidades que quizás no habían visto.

ABP partió hace 20 años por la necesidad de que los alumnos mejoraran su expresión oral, pero a la larga se logró mucho más que eso. “Una vez que salen del colegio, los ex alumnos nos reportan que estos proyectos no sólo los prepara para hablar en público sino también para enfrentar las situaciones de estrés y para trabajar en equipo”, cuenta Cecilia Sotomayor.

Ella considera que los “cuatro nudos” principales de ABP (interdisciplinariedad, colaboración, elaboración de productos y comunicación) están íntimamente ligados a las Competencias del Siglo XXI:

“Eso inspira nuestro trabajo. Cada año, antes de empezar los procesos, hacemos una motivación pensando en todo lo que implica este proceso. Necesitamos volver a recordar el sentido de nuestro trabajo”.

Cecilia Sotomayor:

“Los profesores que participamos en esto nos enriquecemos mucho. Aprendemos de otras disciplinas y practicamos las mismas competencias para el siglo XXI que los alumnos”.

Punto clave

Para que ABP funcione en un colegio, debe involucrar a toda la comunidad, partiendo por la dirección y la unidad técnico-pedagógica. Esto es fundamental para lograr el trabajo en equipo entre los profesores de las distintas asignaturas y también porque los proyectos van dirigidos a toda la comunidad.

Los tiempos

La experiencia de ABP en el Colegio La Girouette señala que el proceso parte a fin de año con la planificación de los profesores para el año siguiente. A fines de febrero se retoma la planificación y en marzo se involucra a los alumnos. El primer semestre es un período de investigación y de planificación. La ejecución de la obra o producto comienza el segundo semestre y su lanzamiento a la comunidad escolar se da a comienzos de octubre.

Curso on line de ABP

En este sitio se encuentra disponible el curso on line de la metodología ABP, a cargo de la profesora Cecilia Sotomayor y dirigido a todos los educadores que deseen conocerla para ponerla en práctica en sus respectivos colegios.